Hoy hemos hecho relajamiento total, aunque el día es esplendoroso y por la tele hemos visto, que las playas estaban muy concurridas de gente tomando el sol, claro que a nosotros, eso no nos llama en absoluto y menos a la Merçé. Por lo tanto, hemos decidido pasar el día en casa y esperar a que la Tere, procedente de Venecia, nos cuente cómo lo ha pasado y lo que ha visto por aquellas tierras italianas.
Ya habíamos cenado cuando se presentó, y la vimos muy alegre pero cansada por lo mucho que tubo que andar, pero bien y contenta nos narró todo el viaje y sus anécdotas.